La anestesia es una sustancia química utilizada en la consulta odontológica para evitar el dolor durante algunos tratamientos dentales. Además, ayuda a evitar la ansiedad del paciente, manteniéndolo relajado y tranquilo durante el procedimiento.

Existen diferentes tipos de anestésicos, pero en general todos adormecen la zona de trabajo o duermen completamente al paciente. Escoger entre uno u otro dependerá de: el tipo de tratamiento a realizar, tu reacción ante los componentes de la fórmula, tus condiciones de salud o estado de intranquilidad.

 

La anestesia dental y su relación con el miedo de ir al odontólogo

Los odontólogos estamos conscientes de los miedos que puedes presentar al ir a consulta. Tranquilo, nosotros estamos entrenados y preparados con las herramientas necesarias para ayudarte a reducir tu temor.

Es común encontrarnos con personas que eviten las visitas al odontólogo por miedo. La ansiedad que les genera llega a ser tan alta que permiten el deterioro de su salud dental antes de realizarse los tratamientos preventivos o correctivos necesarios.

Al indagar el origen de esos temores, encontramos diversos motivos. El más frecuente son las malas experiencias anteriores (especialmente de la infancia). Aunque también la incomodidad de la postura, la boca abierta, el dolor, los aparatos e incluso, la incertidumbre ante lo que hará el odontólogo.

Si te sientes identificado con cualquiera de estos casos, debemos advertirte que a pesar de la ansiedad que te produzca, necesitas revisarte al menos dos veces al año para evitar las enfermedades.

 

Te invitamos a ver el caso de éxito de María Gómez, paciente de nuestra odontología

Si aun sabiendo esto, todavía tienes dudas de ir, debes saber que para casos como el tuyo la anestesia dental puede ser una alternativa. Al adormecer la zona de trabajo y eliminar la sensibilidad, podemos reducir la ansiedad que el procedimiento te genera.

¿Qué es la anestesia dental?

Es una sustancia o medicamento que bloquea o disminuye la sensibilidad de la zona de trabajo. Existen diferentes tipos, por eso, dependiendo del procedimiento a realizar y del estado en general de tu salud, tu odontólogo escogerá entre una u otra.

 

Tipos

Como te mencionamos desde el principio, existen diferentes tipos de anestesia. Algunas pueden insensibilizar una zona específica del cuerpo, mientras que otras pueden dormirte completamente.

 

Anestesia local

Es un anestésico que adormece una pequeña zona del cuerpo. Cuando se te aplica puedes estar despierto o sedado, dependiendo de lo que necesite el odontólogo al momento.

Suele aplicarse cuando se trata de procedimientos menores. Por ejemplo: los tratamientos dentales como endodoncias o carillas. Su duración es bastante corta; por esta razón, si el procedimiento se extiende, se te puede administrar otra dosis.

 

Anestesia Tópica

Es un anestésico local en presentación de crema que se coloca sobre la piel. Se usa para reducir el dolor de procedimientos con aguja. Por ejemplo: la colocación de una vía intravenosa, una inyección o una extracción de sangre.

Para que sea efectivo debe aplicarse sobre la superficie de la piel unos 20 o 30 minutos antes del procedimiento. Su acción es capaz de durar por 120 minutos.

 

Anestesia general

Es un anestésico que provoca un estado reversible de inconsciencia, acompañado de la pérdida de sensación de dolor.  Su objetivo es dejarte dormido y mantenerte de esa forma durante los tratamientos dentales.

Puede ser administrada por vía intravenosa, a través de inhalación de gases o por vapores suministrados mediante un tubo y máscara de respiración.

 

Sedación con óxido nitroso

Posiblemente lo conoces por el nombre de gas de la risa. Te ayuda a sentirte cómodo sin estar completamente dormido; provocándote una sedación consciente.

Es un agente sedante que se combina con oxígeno. Se inhala a través de una mascarilla y hace efecto a los pocos minutos. Al utilizarlo posiblemente sientas mareos o sensación de cosquilleo en las piernas.

Te hará estar tranquilo y cómodo durante los tratamientos dentales. Sus efectos desaparecen a los minutos de retirar la mascarilla.

 

¿Cuántos tratamientos dentales usan anestesia?

La anestesia dental puede utilizarse en casi todos los tratamientos odontológicos, principalmente en aquellos que generan dolor. Claro que hay algunos en los que no es necesario, pero igual pueden aplicarse para disminuir tu ansiedad.

El odontólogo te aplicará anestesia para procedimientos como:

 

  • Endodoncia. Se usa para extraer la pulpa dental y, posteriormente, rellenar y sellar con material inerte.
  • Reparación de caries. Consiste en eliminar y reparar secciones de diente dañada por acción de una caries dental.
  • Cirugías. Se refiere a cualquier procedimiento quirúrgico que se realiza alrededor de la boca y la mandíbula.
  • Implantes dentales. Es la sustitución de piezas dentales perdidas con prótesis.
  • Carillas o láminas veneers. Son láminas finas que se colocan sobre la superficie anterior de los dientes, con el objetivo de mejorar su forma y estética.
  • Extracciones. Es la remoción de dientes que no pueden ser reparados o que, de permanecer en la boca, pueden generar problemas mayores.

 

Conclusión

Dependiendo de la complejidad y los tipos de tratamientos dentales que necesites puedes sentir dolor al momento que este se realice. En estas situaciones, tu odontólogo optará por aplicar anestesias que eliminen o disminuyan la sensibilidad de la zona a trabajar.

Si se trata de cirugías muy complejas o tienes condiciones de salud que no te permitan utilizar anestésicos locales; posiblemente te dormirán completamente para realizar el trabajo. De igual forma, si eres una persona nerviosa, seguramente te recomienden el uso de óxido nitroso durante el tratamiento.

No te preocupes por el dolor, las anestesias te ayudarán. Agenda una cita con nosotros, recuerda que la prevención es la clave de una gran salud bucal.

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